La trenza de cuna necesitará lavarse con regularidad. Con el cuidado adecuado, conservará su color y forma durante años. Aquí tienes nuestra guía completa.
¿Con qué frecuencia hay que lavar la trenza?
No hay una regla fija, pero como orientación:
- Ante manchas visibles: inmediatamente
- De forma preventiva: una vez al mes
- Tras una enfermedad del bebé: una vez recuperado
Temperatura de lavado correcta
30°C es la temperatura recomendada para la mayoría de las trenzas trenzadas. En caso de manchas resistentes, hasta 40°C. Nunca a temperatura más alta: los colores se desgastarán y la trenza puede encoger.
Guía de lavado paso a paso
- Desmonta la trenza: desata todos los lazos y retírala de la cuna.
- Preparación: intóduce en una bolsa de lavado (recomendado).
- Programa: Lavaría delicada o programa de lana a 30°C. Deter gente suave normal.
- Secado: ¡Nunca en secadora! Secar tumbada o colgada al aire. Sin luz solar directa (desvaía los colores).
- Remodelar: cuando aún esté ligeramente húmeda, dárle forma con las manos. Dejar secar completamente.
- Montaje: volver a colocar de forma uniforme y tensa en la cuna.
Errores frecuentes al lavar
- Lavar demasiado caliente: los colores se desgastan, la trenza puede encoger
- Usar la secadora: deforma la trenza de forma permanente
- Sol directo: decolora, especialmente en tonos saturados
Preguntas frecuentes
¿Puedo lavar la trenza antes del primer uso?
Sí, es recomendable. Los artículos nuevos pueden tener pequeños restos del proceso de fabricación.
Conclusión
Con el cuidado adecuado, tu trenza durará años. Descubra nuestra colección: Mi Trenza de Cuna.